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Sola Escritura:
Si dejamos de lado los sistemas humanos y nos quedamos solo con lo que dice la Escritura, la pregunta “¿La expiación es ilimitada o está limitada a unos cuantos?” no se resuelve con el esquema clásico de “universal vs. limitada”, porque la Biblia distingue claramente entre:
Y esto cambia radicalmente todo el marco de la discusión.
El primer juicio:
Ley, pecado y muerte sin acepción de personas
La Escritura presenta al hombre bajo un primer juicio universal, donde no hay favoritismos ni excepciones:
Romanos 2:11
“Porque no hay acepción de personas para con Dios.”
Romanos 3:9,19,23
“Ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado…
para que toda boca se cierre, y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios…
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”
Romanos 5:12
“De manera que el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”
Romanos 5:18
“Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres…”
Romanos 6:23
“Porque la paga del pecado es muerte…”
Bajo este primer juicio:
– Un mismo Dios juez.
– Una misma ley.
– Un mismo veredicto: condenación y muerte para todos.
Aquí no se puede hacer acepción de personas: si Dios juzga bajo ley, todo el que peca debe morir.
El hombre corrupto no puede vivir para siempre.
Si hay que salvar a alguien, no puede ser en el mismo esquema legal, porque la ley “se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive”:
Romanos 7:1
“…la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive.”
Y cuando la ley “te suelta” es porque ya te mató.
Primero la paga se cumple.
Luego podrá haber otra cosa, pero la primera sentencia no se burla.
Si dejamos de lado los sistemas humanos y nos quedamos solo con lo que dice la Escritura, la pregunta “¿La expiación es ilimitada o está limitada a unos cuantos?” no se resuelve con el esquema clásico de “universal vs. limitada”, porque la Biblia distingue claramente entre:
- Un primer juicio, bajo ley, que conduce a la primera muerte.
- Un segundo juicio, en manos del Hijo, donde se decide la segunda muerte o la vida eterna.
Y esto cambia radicalmente todo el marco de la discusión.
El primer juicio:
Ley, pecado y muerte sin acepción de personas
La Escritura presenta al hombre bajo un primer juicio universal, donde no hay favoritismos ni excepciones:
Romanos 2:11
“Porque no hay acepción de personas para con Dios.”
Romanos 3:9,19,23
“Ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado…
para que toda boca se cierre, y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios…
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”
Romanos 5:12
“De manera que el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”
Romanos 5:18
“Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres…”
Romanos 6:23
“Porque la paga del pecado es muerte…”
Bajo este primer juicio:
– Un mismo Dios juez.
– Una misma ley.
– Un mismo veredicto: condenación y muerte para todos.
Aquí no se puede hacer acepción de personas: si Dios juzga bajo ley, todo el que peca debe morir.
El hombre corrupto no puede vivir para siempre.
Si hay que salvar a alguien, no puede ser en el mismo esquema legal, porque la ley “se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive”:
Romanos 7:1
“…la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive.”
Y cuando la ley “te suelta” es porque ya te mató.
Primero la paga se cumple.
Luego podrá haber otra cosa, pero la primera sentencia no se burla.